Las mejores prácticas para gestionar los riesgos estratégicos

05/30/2017
Alejandro Riveros
4.1/5 - (17 votos)

Existen una serie de buenas prácticas para la correcta Gestión de Riesgos en las empresas. Para garantizar su éxito, las organizaciones han de conocer cada una de estas prácticas y las características del mapa de riesgos estratégico.

Prácticas para gestionar los riesgos estratégicos

Las empresas han de seguir las siguientes prácticas para la correcta gestión de sus riesgos estratégicos:

  1. Analizar y discutir sobre el apetito al riesgo que desea la organización para cada una de las unidades de negocio.
  2. Diseñar la estrategia, basada en los objetivos a largo plazo de los accionistas y considerando siempre los riesgos a los que están expuestos.
  3. Desarrollar un sistema de control de gestión, para hacer un seguimiento de manera periódica a los indicadores, metras e iniciativas estratégicas. Consiste en determinar con ellos la posibilidad de alcanzar los objetivos estratégicos planteados.
  4. Desarrollar un sistema de gestión de riesgos asociado al mapa estratégico, donde se evalúe el riesgo de cada objetivo, meta, indicador e iniciativa. De esta manera, la empresa conoce no sólo el avance de su estrategia, sino el riesgo al que está expuesta.
  5. Entender que las acciones dentro de una empresa deben analizarse desde un punto de vista holístico. Ha de entenderse la percepción de cada área, sus necesidades, las de los stakeholders o grupos de interés y el riesgo que cada acción representa para la empresa en términos de continuidad del negocio a corto, medio y largo plazo.

Características del mapa de riesgos estratégico

El mapa de riesgos estratégico se caracteriza por los siguientes aspectos:

  • Un mapa de riesgos debe analizar todos los objetivos estratégicos del mapa estratégico de forma dinámica. Debe contemplar si ocurren cambios en el entorno, por motivos como variables económicas, sociales, políticas, etc. Hay que actualizar tanto el mapa de riesgos, como el mapa estratégico.
  • Se debe reflejar en el mapa de riesgos de la forma más objetiva posible la probabilidad de que el riesgo ocurra, con respecto al impacto que puede tener dicha ocurrencia. En términos generales, los siniestros de alta frecuencia tienen bajo impacto y los de alto impacto tienen baja frecuencia.

Se el primero en comentar

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *