Riesgos de origen natural: huracanes, inundaciones y sequías

12/19/2017
Alejandro Riveros
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La Gestión de Riesgos de origen natural comprende riesgos geológicos e hidrometeorológicos. Estos últimos engloban inundaciones, huracanes y sequías. Los daños producidos por estos fenómenos siempre van a estar asociados a la vulnerabilidad de las comunidades que a ellos están expuestas.

Inundaciones

Las inundaciones son un fenómeno natural capaz de producir desastres elevados, sobre todo en aquellos lugares con altos niveles de vulnerabilidad. De hecho, se encuentran entre los fenómenos adversos que se producen con mayor frecuencia y que más vidas se cobra, junto a los terremotos.

El crecimiento de las poblaciones en las orillas de los ríos, la deforestación o la obstrucción de cauces aumentan la vulnerabilidad ante este tipo de fenómenos. El agua puede provenir de fuentes diversas, tales como la lluvia, el desbordamiento de ríos o la ruptura de estructuras.

Para la Gestión de Riesgos, las inundaciones se clasifican de acuerdo a su origen (fluviales, pluviales, costeras o fallos en estructuras), impacto (ordinarias, extraordinarias o catastróficas) y duración o tiempo de respuesta (lentas o repentinas).

Huracanes

Los huracanes son los fenómenos meteorológicos más severos. El viento alcanza una velocidad superior a los 118 km/h en este tipo de fenómenos. La escala Saffir-Simpson permite clasificar huracanes según la velocidad del viento.

En Risk Management, las alertas por huracanes se emiten cuando en su trayectoria se encuentran expuestas algunas comunidades. Para medir su intensidad y trayectoria se utilizan aviones, barcos, boyas, satélites meteorológicos y radares.

Sequías

Las sequías suponen un peligro a largo plazo. Este fenómeno puede provocar pérdidas económicas, desplazamiento de poblaciones, epidemias, malnutrición y hambrunas.

Para la Gestión de Riesgos, las sequías pueden clasificarse según la temperatura, la evaporación, la transpiración, la precipitación, la escorrentía y la humedad. Para realizar la medición se puede utilizar el Índice Estandarizado de Precipitación o el Índice de Severidad de Sequía de Palmer.

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